jueves, 12 de agosto de 2010

Sorte

Fantástico, isso é realmente fantástico. Estou escrevendo
numa língua que eu amo, mas isso não é realmente meu, pode entender-me, oh, querido estranho virtual? Existe um programa maravilhoso chamado "tradutor", eu recomendo fortemente.
Esta ação despertou no meio da noite, três da manhã (abordagem), consegue fazer-me melancólico. Também faz incursões minha busca geladeira, procurando algo para comer e encher minha barriga com insônia.
"Tudo vai ficar bem, não se preocupe." Eu poderia jurar que um dia destes acordei com essa frase na cabeça, xingou mais apreciada do que eu tenho na vida no momento. Oh la la, como você é bonita, menina! ninguém é tão bonita como você é, que a vida é curta. Nós dois sabemos muito bem.

jueves, 5 de agosto de 2010

¿Cómo se hace?

¿Cómo se hace? ¿cómo se hace para que uno se pueda olvidar de tantas cosas, tantas palabras, tantos rayitos de agua tibia enviados a través de los ojos? ¿cómo se hace para borrar pasos, roces y poder despertar sin que esos momentos se le estrellen a uno contra la frente?

Ah, ya sé, no me digan nada...Uno va camino hacia la heladera para agarrar la manteca y, ¡zas! se resbala, se cae y se golpea la cabeza contra el mármol de la mesada, desparramando sesos e ideas por toda la cocina. Ah, ¿no es así la cosa? Bueno, entonces debe ser así; uno sale a caminar por la calle y se tira en medio de la avenida, esperando a que algún colectivo cargado de pasajeros le pase por encima de la cabeza, desparramando sesos e ideas por todo el pavimento. ¿Tampoco? vale, me rindo.

Parece ser que voy a tener que convivir con mi cabeza albergando esfumados momentos por un tiempo más, el necesario como para que el Alzheimer reduzca mi intelecto a una masa suave e insensible. Mientras tanto voy a dedicarme a preguntarme, ¿qué carajo estarás haciendo en este momento? Puedo imaginarte sacando fotos, montando alpacas y pinchándote con cactus de distintos tamaños y formas, pero, ¿quedará algo de tu tiempo de ocio y relax para pensar en tu vuelta triunfal hacia los pagos que adoptaste como propios? No pasa ni un día en el que no piense cómo será ese retorno. Muy a mi pesar, todo me hace creer que será incómodo como la mierda.

Las cosas ya no se dan como antes, los hilos elásticos que unían fueron cortados todos de un tirón por el hacha de lo injusto y de lo imprevisto. Lo que es peor de todo esto, no tengo plata encima y las mercerías están todas cerradas a esta hora, y siempre. Es en momentos como este, donde uno valora las cosas justo un instante después de perderlas.

Todo esto se debe a que el segundo lugar nunca te sentó bien. Siempre estuviste a centímetros de ganar la carrera, pero las perdías todas por culpa de tu antagonista, que quedaba siempre primero a base de esparcir pinches miguelito por la pista en las últimas vueltas. Yo, como estúpido amateur y aficionado de las carreras, preferí creerle a la estadística mentirosa. Cuántas cosas habré perdido por culpa de confiar más en tu contendiente, o mejor dicho, cuántas cosas voy a perder.

De rodillas te ruego: escapemos juntos de esta miseria por un ratito, nomás un ratito. La noche es joven y hermosa aún, y de a dos es más hermosa todavía.

domingo, 1 de agosto de 2010

A la orilla de ambos bandos

-Señores, esto es la guerra.

De los quince soldados presentes, yo era el único no erguido y con cara de disgusto. El General nos ordenó reunirnos en la carpa principal del asentamiento, ya que nos iba a preparar psicológicamente para ir a "morir" a manos de otros soldados anónimos. El "mandamás" presente prosiguió con su discurso elitista:

-Ha llegado la hora de sacrificarnos por LA CAUSA, que en este caso se trata de nuestro ORGULLO CIBERNÉTICO. Nos hemos enterado recientemente que nuestro BANDO ENEMIGO nos ha estado defenestrando a través de la red, tratándonos de gente FALSA, gente CHUSMA y lo peor de todo, gente que NO DICE LAS COSAS EN LA CARA, ¡NO podemos tolerar semejante agravio!

Si bien tranquilamente podemos ir a discutir cara a cara estos insultos, o directamente ignorar los ataques verbales para no reducirnos a su nivel intelectual, vamos a optar por seguir la lucha virtual. Acusaremos al otro bando con exactamente los mismos argumentos que han sido utilizados contra nosotros, y lo haremos a través de la red, como han hecho ellos-.

Luego de la estúpida y vacía charla, se nos repartió un rifle, una granada y un cuchillo a cada uno. Ya listos para lanzarnos al campo de batalla, interrumpí el coraje implantado sobre mis compañeros espetándole las siguientes palabras a mi general, escribiendo mi epitafio sin saberlo:

-General, si me disculpa, me parece totalmente absurda y risible la idea de pelear contra soldados (también conocidos como personas) que han sido concebidos, criados y educados en igual condiciones que todos los presentes bajo el techo de esta carpa. Además, todas las municiones y armas que se nos han otorgado son virtuales, esto significa que sólo se podrá herir a gente ultra-sensible y estúpida que pueda resultar ofendida por ataques verbales y escritos a través de la internet. Realmente todo esto me parece una paparruchada olímpica y una total pérdida de tiempo, me retiro sin más-.

Luego de espetar mi acta de defunción, tiré mi rifle virtual al suelo y me hice paso entre mi pelotón para salir de aquel templo de lo absurdo y poder dedicarme a algo productivo que llene de vitalidad mi alma. Mis compañeros armados se mantuvieron erguidos y con cara de póquer, pero no pudieron evitar seguirme con la vista.

-Soldado, ¿DE QUÉ LADO ESTÁ USTED? –gritó el hombre al mando.

-De ninguno de los dos, estoy al servicio de las actividades que enriquezcan el intelecto y la bondad de las personas, no me interesan usted ni su estúpida causa.

-Está bien soldado, puede retirarse, pero se arrepentirá el resto de su eternidad en el infierno.

Dicho y hecho, me retiré desarmado y tranquilo, caminando por el frío pasto mañanero. Pensando en qué pudiera invertir mi tiempo el resto del día, se interrumpió mi vida al recibir un disparo realmente no virtual en mi nuca. Acto seguido, mi pelotón recogió mis restos y los tiró en el río más cercano, para luego ir corriendo a defender la “noble causa” que se les pudo implantar minutos antes. Ése fue mi problema, y lo fue siempre, nunca pudieron implantarme causas que vayan en contra de mi ética y mi moral.