jueves, 30 de septiembre de 2010

La Muerte

Cuenta la historia que un día te moriste y que, por ende, se murió una parte de mí también, esa parte que mandaba todos los miedos e inseguridades a la papelera de reciclaje de un sólo click.
Recuerdo con claridad que me negué rotundamente a ir a tu funeral apenas recibí la invitación vía carta por parte de tu familia. "¡Patrañas!" me dije, con la fuerte convicción a cuestas de que aún respirabas. De todos modos, de haber tenido las pelotas necesarias, me hubiera presentado en dicha ceremonia únicamente para acercarme al cajón, tomar tu cadáver por los hombros, sarandearlo y gritar: "¡Despertate, conchuda! ¡No finjas que estás muerta porque no te sale, la puta que te parió!".
Nada ya; somos como polvo en el viento, como meo que se diluye en el río, como un perro espacial tragado por un agujero negro cualquiera.
Mí ultima opción posible en pos de reencontrarme con vos, es morirme yo también e irte a buscar al más allá, pero, ¿valdrá la pena? Lo dudo mucho, ya que mi intuición me dice que voy a encontrarte jugando a las cartas con Prodan, Pappo y Lennon. Todo el mundo sabe lo peligroso que puede resultar interrumpir una partida de truco de estos tres. En caso de ocurrir, voy a arrastrarte de las orejas devuelta al más acá, donde solíamos pertenecer ambos. Me gustabas mucho más cuando estabas viva, me hablabas y al mismo tiempo escuchabas lo que yo te decía, era una relación de lo más sana y recíproca.
Tengo el beneficio de la duda, de momento voy a descartar la posibilidad de suicidarme en pos de irte a buscar por una simple razón: todavía tengo gente con mucha calidad humana en este lado del universo que me generan ganas de no-morirme.
Cuando se desate la Tercera Guerra Mundial y todo se vaya al carajo lo voy a meditar, siempre y cuando tengas un búnker preparado ahí abajo. Dicen que los alemanes están inventando una bomba que mata a los ya muertos, mandándolos a una segunda dimensión de la muerte. Sí, así de jodidos son.

Gracias

Y te extraño, ¡carajo! cómo te extraño. No quiero estudiar Física y te extraño. Necesito una nueva agenda de este año porque estoy muy despelotado y se me pasa la vida y te extraño.
Tal vez escuchando Pink Floyd en versión Bossa nova se me pase pero esta silla es incómoda y te extraño. Son las 23:56 y te extraño tanto porque pasa el tiempo y las notas de marimba a mi derecha me hacen vibrar el tímpano y ya son las 23:57 y te extraño.
Los dibujitos japoneses me miran desde la tapa de un cuaderno y parecen tan felices, sin preocupaciones ni miedos ni angustias existenciales y ya son las 00:00 y es un nuevo día y te extraño. Ya no te extraño tanto pero al ratito te vuelvo a extrañar y tengo sueño y no quiero estudiar Física porque odio la Física, la odio. Seguro que en el verano me la llevo porque el calor no me va a dejar pensar porque van a ser días calurosos pero no va a ser el tipo de calor que me dabas vos y me cansé de la bossa y te extraño.
Ahora estoy escuchando rock, rock bueno, rock de los 90's, brit rock o como quieras llamarle y esta canción no me cabe y paso a la siguiente y te extraño.
Ya muchos habrán dejado de leer para este punto o en su defecto habrán dicho: "Pero flaco, ¿vos sos pelotudo o qué mierda? ¡si la extrañás andá a buscarla y ponete a estudiar Física, redomado hijo de puta!". Es verdad porque soy un pelotudo y un redomado hijo de puta y no hago nada para remediarlo porque no es tan fácil y soy muy vago sí y no puedo y ya son las 00:14 y te extraño.
Me quiero tirar en la cama y dejar de escribir pelotudeces y recordar cuando esta cama la ocupabas vos y me mirabas desde ahí, recostada y yo también te miraba estando parado y no lo podía creer porque estabas a centímetros de mí y nos queríamos y la puerta estaba cerrada y ya más de uno estará pensando mal y te extraño.
Y no me cabe el sonido que tienen las Gibson porque son guitarras híper duras y frígidas pero sí me caben las Fender porque son guitarras con alma y cuando toco la guitarra me acuerdo de vos y te extraño. Ya son las 00:20 y sigo sin estudiar Física y me la voy a llevar y te extraño.
Y pienso en la gente que tiene hambre y frío y no tiene ropa que vestir o escuela a donde asistir o niñez que disfrutar y pienso que no debería sufrir tanto al extrañarte porque no tengo ni hambre ni frío pero te extraño igual. Y ahora escribo y te escribo desde la cama para estar más cómodo y ya son las 00:26 y hace como media hora que estoy escribiendo pelotudeces y te extraño.
Me cago en la Física yo no estudio un carajo, estudio a la mañana y me voy a quedar dormido y esta canción me re suena loco me encanta loco la voy a anotar y "te sigo" extrañándote. Treinta y siete es el número de la canción loco, treinta y siete le voy a jugar al treinta y siete en la quiniela a ver si gano y me vuelvo millonario así te compro un castillo gigante de chocolate para que lo vayas derritiendo de a poquito con tu belleza y te extraño.
Ya son las 00:33 y si estás leyendo esto puede ser por tres motivos diferentes:

A) Te encantó el texto.
B) Estás obsesionado/a conmigo y no podés parar de leer los textos que publico en este blog.
C) Estás más al pedo que Chichicuilote asado.

Sea como sea, gracias loco/a gracias por desperdiciar el tiempo conmigo gracias serás recompensado con leche y galletas. Son las 00:38 y te sigo extrañando y me voy a dormir que estoy cansado y me duelen los brazos. Gracias.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Primavera

Ha sido un invierno crudo y duro, es verdad. Pero también es verdad que la experiencia adquirida en este frío período vale su peso metafórico en oro.
La compleja mente del ser humano funciona como un chalet de madera: Se la puede lijar y barnizar a gusto para que aparente "segura", pero con el accionar de la ínfima traumatizante chispa se puede incendiar por completo si no está debidamente protegida. En caso de ocurrirse este siniestro, el fuego se propaga por todo el cuerpo traduciéndose en quemaduras, y las quemaduras, en dolor. El dolor se encarga de punzar e inhabilitar las extremidades del cuerpo, ya que al atacar la mente, genera un efecto dominó en las extensiones que comanda.
La experiencia adquirida habilita al individuo a "contratar" equipos de bomberos y "comprar" pinturas ignífugas para proteger el chalet, evitando que un mínimo desequilibrio logre activar la chispa. En caso de ya haberse generado el incendio, se logra apagarlo rápidamente evitando el dolor.
Ha sido un invierno crudo y duro, es verdad. Pero también es verdad que se acerca la primavera y, dicen los sabios, que con la llegada de esta estación, florecen tiempos mejores.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Hay veces que es mejor permanecer completamente ignorante. No enterarse, mantenerse totalmente ajeno.
Hay veces que es mejor no indagar por el propio bien. Sólo a veces...

domingo, 12 de septiembre de 2010

Lo que.

Lo que no importa:

Creo con fervor que poder dormir cinco minutos más en la cama arreglaría un buen tramo de mi vida futura. Cinco o seis minutos, no necesito nada más. De todos modos, me conformo al saber que puedo seguir escuchando esa maravillosa voz cuantas veces quiera. Basta con pulsar las veces necesarias el botón de play.
Porque cuando me elijan presidente, mi primer accionar político será decretar la cama como lugar hermoso y sagrado, a la par que crearía una ley que permita a todo ciudadano poder dormir las horas que quiera, cuando quiera y donde quiera. Les aseguro que este sería un país mejor, ampliamente mejor. Esto realmente no tiene mucha importancia así que pasemos al siguiente título en negrita:



Lo que sí importa:

Déjenme corroborar que estoy vivo, no me basta con lavarme la cabeza con agua fría o gritar. El poder tipear estas líneas no me parece mérito suficiente como para poder decir "estoy vivo". Falta algo, algo más. Algo importante. Porque este año he descubierto demasiadas cosas, cosas demasiado complejas y angustiantes como para poder ser explayadas en simples letras (de todos modos no tengo ganas de angustiar al lector, basta con envenenarme el pecho yo solito).
Estoy seguro que debe esconderse algo de vida detrás de los proyectos. ¿Recibirse del secundario? ¿del terciario? ¿trabajar de lunes a viernes (y por nada más que plata)? ¿casarse? ¿jubilarse? ¿morir? ¿dónde está la gracia y la vida de todo eso? Necesito otras cosas, más simples, más felices. El amor no necesita papeles ni iglesias ni curas ni testigos para ser validado. Cuando es correspondido y es sano, cuenta. Hay que aprovecharlo lo más posible, antes de parpadear y ver que se esfumó en el aire como casi todas las cosas lindas de la vida. ESO, LA VIDA. YA ME ESTOY ENFERMANDO DE ESCRIBIR SOBRE LA VIDA.



Al pasar: La vida sigue, andá y vivila.

Al pasar 2: El anhelo de aventura y de persecución de la felicidad ha de jugar malas pasadas a veces, la próxima vez estar más atento con las decisiones que uno toma. Seamos capaces de entender que en cualquier momento corremos riesgo de convertirnos en sachets contenedores de pandemoniums concentrados en sentimientos y sensaciones encontradas.

Al pasar 3: Porque un pedazo de madera con cuerdas bien utilizado, puede ser mucho más que un simple pedazo de madera con cuerdas.



Lo que no importa demasiado, pero es la mera verdad:

Al ver tus ojos se me vienen miles de comparaciones posibles a la mente. La principal, es que guardan increíble parecido con dos miniaturas de pileta llenas de almendras secas. ¡Que me parta un rayo si no es verdad que me gustaría hecharme un chapuzón en cualquiera de ambos contenedores! Es una vivencia de lo más placentera el poder quedarse uno quieto, contemplando por largos periodos de tiempo a ese par de perfectas esferas blancas que agujerean el universo todo, alumbran mi esperanza y mi alegría y me permiten soñar despierto que una existencia mejor es posible. Me gustaría congelar el tiempo y todo lo que se mueva, sólo para poder seguir disfrutando el verte a esos mismos ojos que no miran absolutamente nada.
Espero algún día entiendas esta extraña obsesión, ya que generalmente se extiende a tu persona toda y casi nunca se limita a los glóbulos oculares.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Glockenspiel

Cómo quisiera quedarme en la cama cinco minutos más, o mejor aún, cinco horas más. ¡Qué mierda! me gustaría quedarme en la cama cinco años más, para así poder ver los cambios en la gente que me rodea, poder apreciar la inflación de los precios del supermercado chino de acá a la vuelta y reírme de la gente que decía que esto terminaría en el 2012.
Espero poder despertarme levitando sobre la cama mañana, eso ayudaría en muchas cosas. Ayudaría al no tener que levantarme de la cama, pues ya me encontraría levitando sobre la misma. Ayudaría al poder trasladarme levitando sobre las escaleras, y no rodando. Ayudaría en ayudarme a mí mismo a poder ayudar a los demás a ayudarse a sí mismos con su serio problema en querer ayudar a los otros. Ahora mismo la palabra "ayudar" me está sonando cada vez más extraña a medida que la repito. Ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar.
No le cambie de canal, señora. Luego del corte comercial viene la Canosa.
¡Caray! qué bien me caería un glockenspiel en este momento, me ayudaría con el temita este de lo compositivo. Voy a crear las canciones más vibrantemente maricas del universo todo (google bar - search for "glockenspiel").
Porque cuando uno está sólo, empieza a escuchar unas pequeñas voces dentro de la cabeza de noche, y no es más que la pura verdad. Hasta que uno logra ver la luz del amanecer estrellando sobre la cara. Sentir lo que uno no debería sentir, dejar de sentirlo, volver a sentirlo y morir unas diez millones de veces por segundo. Renacer como el ave Fénix de la gris ceniza.
Dulce morada, dame un poquito más de paciencia y buen criterio, el sueño reparador es lo único que me salva de este mundo que mata, y que no para. No para.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Azur

Perdido sobre perfectas calles adoquinadas, rodeadas por perfectas construcciones de piedra. Te busco por donde sea, te quiero encontrar cueste lo que cueste. Los pasillos vacíos gritan tu ausencia, las puertas de madera encierran tu cara, escucho tu voz por más que el viento no sople.
Las texturas azures de esta ciudad se convierten en escenario testigo de mi persecución, ni siquiera las sustancias líquidas dispuestas en fuentes y ríos se salvan de esta tonalidad. El frío típico de este color azota mi desprotegido cuerpo, todo un intento fallido consistente en mermar mis ganas de perseguir tu calor.
Finalmente te encuentro naranja desentonando en medio del bosque azur. Mis ganas e ilusiones fueron menos que la realidad al descubrir que se trataba de un holograma de tu ser, transmitiendo en vivo y en directo desde otra ciudad con diferente tonalidad y temperatura. La bofetada anímica caló hondo sobre mi cerebro, dejándome en estado de coma sobre la nieve, pero no sin antes pensar "algún día te encontraré, y fundiremos nuestros colores en uno solo".