Lo que no importa:
Creo con fervor que poder dormir cinco minutos más en la cama arreglaría un buen tramo de mi vida futura. Cinco o seis minutos, no necesito nada más. De todos modos, me conformo al saber que puedo seguir escuchando esa maravillosa voz cuantas veces quiera. Basta con pulsar las veces necesarias el botón de play.
Porque cuando me elijan presidente, mi primer accionar político será decretar la cama como lugar hermoso y sagrado, a la par que crearía una ley que permita a todo ciudadano poder dormir las horas que quiera, cuando quiera y donde quiera. Les aseguro que este sería un país mejor, ampliamente mejor. Esto realmente no tiene mucha importancia así que pasemos al siguiente título en negrita:
Lo que sí importa:
Déjenme corroborar que estoy vivo, no me basta con lavarme la cabeza con agua fría o gritar. El poder tipear estas líneas no me parece mérito suficiente como para poder decir "estoy vivo". Falta algo, algo más. Algo importante. Porque este año he descubierto demasiadas cosas, cosas demasiado complejas y angustiantes como para poder ser explayadas en simples letras (de todos modos no tengo ganas de angustiar al lector, basta con envenenarme el pecho yo solito).
Estoy seguro que debe esconderse algo de vida detrás de los proyectos. ¿Recibirse del secundario? ¿del terciario? ¿trabajar de lunes a viernes (y por nada más que plata)? ¿casarse? ¿jubilarse? ¿morir? ¿dónde está la gracia y la vida de todo eso? Necesito otras cosas, más simples, más felices. El amor no necesita papeles ni iglesias ni curas ni testigos para ser validado. Cuando es correspondido y es sano, cuenta. Hay que aprovecharlo lo más posible, antes de parpadear y ver que se esfumó en el aire como casi todas las cosas lindas de la vida. ESO, LA VIDA. YA ME ESTOY ENFERMANDO DE ESCRIBIR SOBRE LA VIDA.
Al pasar: La vida sigue, andá y vivila.
Al pasar 2: El anhelo de aventura y de persecución de la felicidad ha de jugar malas pasadas a veces, la próxima vez estar más atento con las decisiones que uno toma. Seamos capaces de entender que en cualquier momento corremos riesgo de convertirnos en sachets contenedores de pandemoniums concentrados en sentimientos y sensaciones encontradas.
Al pasar 3: Porque un pedazo de madera con cuerdas bien utilizado, puede ser mucho más que un simple pedazo de madera con cuerdas.
Lo que no importa demasiado, pero es la mera verdad:
Al ver tus ojos se me vienen miles de comparaciones posibles a la mente. La principal, es que guardan increíble parecido con dos miniaturas de pileta llenas de almendras secas. ¡Que me parta un rayo si no es verdad que me gustaría hecharme un chapuzón en cualquiera de ambos contenedores! Es una vivencia de lo más placentera el poder quedarse uno quieto, contemplando por largos periodos de tiempo a ese par de perfectas esferas blancas que agujerean el universo todo, alumbran mi esperanza y mi alegría y me permiten soñar despierto que una existencia mejor es posible. Me gustaría congelar el tiempo y todo lo que se mueva, sólo para poder seguir disfrutando el verte a esos mismos ojos que no miran absolutamente nada.
Espero algún día entiendas esta extraña obsesión, ya que generalmente se extiende a tu persona toda y casi nunca se limita a los glóbulos oculares.
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