jueves, 9 de septiembre de 2010

Glockenspiel

Cómo quisiera quedarme en la cama cinco minutos más, o mejor aún, cinco horas más. ¡Qué mierda! me gustaría quedarme en la cama cinco años más, para así poder ver los cambios en la gente que me rodea, poder apreciar la inflación de los precios del supermercado chino de acá a la vuelta y reírme de la gente que decía que esto terminaría en el 2012.
Espero poder despertarme levitando sobre la cama mañana, eso ayudaría en muchas cosas. Ayudaría al no tener que levantarme de la cama, pues ya me encontraría levitando sobre la misma. Ayudaría al poder trasladarme levitando sobre las escaleras, y no rodando. Ayudaría en ayudarme a mí mismo a poder ayudar a los demás a ayudarse a sí mismos con su serio problema en querer ayudar a los otros. Ahora mismo la palabra "ayudar" me está sonando cada vez más extraña a medida que la repito. Ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar ayudar.
No le cambie de canal, señora. Luego del corte comercial viene la Canosa.
¡Caray! qué bien me caería un glockenspiel en este momento, me ayudaría con el temita este de lo compositivo. Voy a crear las canciones más vibrantemente maricas del universo todo (google bar - search for "glockenspiel").
Porque cuando uno está sólo, empieza a escuchar unas pequeñas voces dentro de la cabeza de noche, y no es más que la pura verdad. Hasta que uno logra ver la luz del amanecer estrellando sobre la cara. Sentir lo que uno no debería sentir, dejar de sentirlo, volver a sentirlo y morir unas diez millones de veces por segundo. Renacer como el ave Fénix de la gris ceniza.
Dulce morada, dame un poquito más de paciencia y buen criterio, el sueño reparador es lo único que me salva de este mundo que mata, y que no para. No para.

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