miércoles, 3 de noviembre de 2010

Me quedé sin títulos, ¿algún alma caritativa que me preste uno?

Qué triste es verlas así de nuevo, caras de cookie. ¿De en verdad piensan que esos pasteleros las quieren? ¿de en serio? ¿realmente piensan que estos muchachos dedicados a la gastronomía, soportarían una larga relación con las más hostiles peleas sólo para despertar junto a ustedes, y arrancarles un chip de chocolate de la cara a besos?, lamento informarles que están equivocadas en demasía.
Lo único que buscan estos famosos maestros pasteleros es sacar provecho de ustedes, lisa y llanamente. Les interesa poco y nada su cantidad de carbohidratos o su tenor graso. El objetivo de los pasteleros es descargar crema Chantilly sobre su rostro para dejarlas a ustedes más sabrosas, y luego marcharse a otras praderas en busca de más caras de cookie como ustedes. Nunca más vuelven, ya que no se contentan con "enriquecer" a una sola cookie, sino que compiten para ver cuál es el pastelero con más cookies enriquecidas. Para ellos es una cuestión de vida o muerte competir por esto. Luego chillan del dolor cuando se dan cuenta que quedaron enriquecidas pero solas y tristes, ya que ningún pastelero se quedó con ustedes.
Esta realidad me da bronca, ya que hay muchos envases de plástico vacíos, como yo, sedientos por amparar caras de cookie dentro. La misión de los envases de plástico vacíos, es la de protejer caras de cookie para prevenir futuros abusos por parte de estos maestros pasteleros. Eso sí, de a una cookie a la vez, puesto que no somos objetos indecentes y puesto que lo único que buscamos es el verdadero bienestar de éstas últimas.
Queridas caritas de masita comestible, me harían realmente feliz si pudieran entender esto alguna vez, es por su propio bien.

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