Finalmente llegamos a la zona residencial en cuestión, bajamos del bólido y empezamos a caminar por la callecita de tierra. Ella se desplazaba junto a mí, sujetándose de mi brazo izquierdo mientras observaba las casas de estación en alquiler, tal vez fantaseando con alquilar alguna en un futuro lejano. A cada paso dado se me oprimía más el pecho, estaba totalmente consciente de mi futuro de matadero, cual prisionero a punto de ser sacrificado en altar público en pos de ofrendar la sangre a los dioses. Empecé a sentirme realmente enfermo, se me nubló la vista y tuve que parar a un costado del sendero para vomitar, por suerte mi amiga llevaba consigo pañuelos descartables para la ocasión, me los ofreció con gusto y luego ayudó a reincorporarme y seguir en camino. Realmente si no fuera por ella, no tendría sentido esta visita furtiva; muy pocas cosas tendrían sentido a decir verdad, no vale la pena engañarse a uno mismo.
A media hora de caminata no pudimos avanzar más, ya que la callecita de tierra se transformó en acantilado. La lluvia se tornó más potente y molesta, tiñéndose de un rojo oscuro al abrazarse con la superficie acuática, donde podían verse flotando miles de cadáveres de delfines, focas y peces varios de menor calibre. La furia de mil dioses se traducía en impactantes rayos eléctricos cargados sobre las embarcaciones pesqueras, fundiendo madera y vidas humanas también, dejando verdaderas bolas de fuego danzantes sobre la línea del horizonte.
Volví a vomitar. Esta vez no pude recupermarme tan fácilmente como la primera vez. Mi amiga volvió a ayudarme, esta vez se puso más seria ya que comprendió la gravedad de la situación, aún así sabía que no corría peligro, simplemente se limitó a reanimarme y susurrarme al oído: "Así estarías ahora mismo de no ser por mí".

Dear Javilito:
ResponderEliminarya te he dicho que me encanta este cuento, creo que.. es.. la dècima vez que lo vuelvo a leer, juro, no miento.
Igual me gustan todos, recien leì: "Gracias" que habìa leido la 1era parte pero era tan largo que no lo habìa terminado, la cuestiòn es: no habìa leìdo el final y ahora sì, lo cual significa que me debes leche y galletas.
adiosìn sìn sìn.`
Te quiero, malenita.